La Senda de los Pescadores (Cuéllar – Segovia)

Una pasarela sobre el río Cega por la que discurre el sendero señalizado "La Senda de los Pescadores", en las proximidades de Cuéllar. Río Cega. Segovia. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego
Una pasarela sobre el río Cega por la que discurre el sendero señalizado "La Senda de los Pescadores", en las proximidades de Cuéllar. Río Cega. Segovia. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego
La Senda de los Pescadores, a tres kilómetros de la localidad segoviana de Cuéllar, es una propuesta senderista tan llamativa como inesperada. El río Cega atraviesa un estrecho cañón abierto entre las arenas de uno de los pinares más extensos de toda Europa. Lo sorprendente es que las condiciones de luz y humedad hacen de esa franja ribereña una auténtica selva.

NOTA INFORMATIVA IMPORTANTE

3/10/2015. Este artículo fue publicado en el blog el 29 de octubre de 2012. Desde esa fecha hasta ahora la falta de mantenimiento y el empuje de la naturaleza han dado al traste con la que en su momento fue una atractiva y sorprendente propuesta senderista. Sin duda, una buena idea que complementaba como nada un día de visita  la localidad de Cuéllar. Por desgracia para quienes nos encariñamos con esta propuesta, la Senda de los Pescadores aparece cada día más intransitable, con tramos ya derruidos e imposibles de recorrer. Las pasarelas colgantes, otro de los atractivos de la senda, han desaparecido. Aún así, entre multitud de troncos caídos, pasarelas medio deshechas y otras dificultades, todavía es posible recorrerla al menos hasta la mitad del tramo 4 -a unos 3,5 km del inicio-, en función de que las lluvias y los arroyos embarren hasta lo imposible los pasos.
Me siento, pues, en la obligación de revisar el texto que en su día publiqué aunque dejo para el recuerdo las fotos de cómo aparecía en aquel momento.

 ♦♦♦

 

 

UNA SELVA ENTRE PINARES

La Senda de los Pinares, un paseo enmarañado y bello junto a las aguas del Cega

© Texto, fotografías y vídeo: Javier Prieto Gallego

Si no fuera porque faltan los monos y los gritos de Tarzán parecería que lo que la Senda de los Pescadores atraviesa es la selva del Congo y no las riberas del Cega, en plena Tierra de Pinares segoviana. Pero así son las cosas de la naturaleza: a veces dan la sensación de ser una cosa cuando en realidad son otra. Esta senda, por ejemplo. Si no fuera porque es imposible, parecería que hay un manglar a tiro de piedra de la localidad segoviana de Cuéllar. Tal es la densidad de la vegetación que ha encontrado hueco en el tajo que el río Cega se marca a su paso por los pinares cuellaranos. Como quien no quiere la cosa, y para susto de quien va desprevenido, el río atraviesa estos bosques de pino pinaster, entre los mayores de Europa, dibujando un pequeño desfiladero que en algunos puntos alcanza los 20 o 30 metros de altura, enmarcado por paredes cortadas a pico. La anchura del carril fluvial puede llegar hasta los 300 metros.


Vídeo del reportaje sobre el sendero señalizado “La Senda de los Pescadores”, en las proximidades de Cuéllar, tal como estaba en 2012.  Río Cega. Segovia. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego

En ese espacio es en el que parece que uno no está donde está. Si lo que predomina en el entorno es una interminable masa de pinos y arenales, más bien secorros y churruscantes durante los meses de más calor, quien desciende hasta la orilla del río comienza a pedirle paso a helechos de alturas insospechadas, a transitar por el medio de un polifónico concierto de aves estremecidas de tanta feracidad, a combatir con zarzales, ortigas inmisericordes, hiedras trepadoras y, sobre todo en los meses de verano, mosquitos de trompetas pavorosas. La humedad es la reina de la desmesura y en este tajo prodigioso se brinda un ejemplo de libro. 

De hecho, si no fuera por el acondicionamiento periódico al que se somete este camino cada cierto tiempo, esta selva ribereña se lo habría merendado con patatas. Es lo que tiene la feracidad selvática: que no se detiene ante nada y aquí se dan algunas circunstancias bien propicias. La principal, las especiales condiciones de luz (escasa) y humedad (mucha) que atesora el río en unos pocos metros de franja (300 entre los escarpes de una orilla y los de enfrente). También la blandura de unos suelos que hacen frecuentes los derrumbes en uno y otro lado a poco que el caudal tome algo de fuerza. En cada una de esas arremetidas silenciosas el río no tiene contemplaciones en deshacer orillas o remarcar meandros –como los derrumbes que obligan a abandonar el sendero por una escalinata a la mitad del tramo 4-. Aunque es, precisamente, la abundancia de vegetación y raíces la principal garante para que este tajo de verdor no se deshaga por una crecida a las primeras de cambio. 

 

Sendero señalizado "La Senda de los Pescadores", en las proximidades de Cuéllar. Río Cega. Segovia. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego
Sendero señalizado “La Senda de los Pescadores”, en las proximidades de Cuéllar. Río Cega. Segovia. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego

 

Todas esas circunstancias hacen de este territorio ribereño un paisaje cambiante y delicado que sería imposible de transitar con tanto deleite si no fuera por el acondicionamiento realizado hace ya casi una década en un largo trecho de esta ribera. Los cada día más maltrechos puentes, las escalinatas, las barandillas y las balizas de color blanco y amarillo ayudan a disfrutar, en esta época del año, de los colores del otoño.

 

Sendero señalizado "La Senda de los Pescadores", en las proximidades de Cuéllar. Río Cega. Segovia. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego
Sendero señalizado “La Senda de los Pescadores”, en las proximidades de Cuéllar. Río Cega. Segovia. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego

La Senda de Pescadores, nombre que debe de recibir porque son éstos los únicos que se empeñan en buscarle a cada río todos sus remansos provechosos a cambio de dibujarles caminillos de desgaste, tenía en sus inicios una longitud total de 16,559 km. De ellos, la mitad más o menos correspondían al recorrido que se realizaba pegado a las aguas del Cega y la otra mitad la que se hacía a través de caminos que atraviesan los pinares para regresar al punto de partida. Hoy pueden hacerse, más o menos dependiendo del empeño que ponga cada cual, unos 3,5 km por las orillas del río hasta alcanzar la mitad del tramo 4. Ahí, cuando los derrumbes y los encharcamientos hacen imposible continuar, una escalinata de madera trepa por la empinada ladera hasta alcanzar el pinar y emprender por él el camino de vuelta.

Una de las buenas ideas con las que se adorna el sendero es que todo el recorrido se encuentra dividido en siete tramos de unos 2,5 km cada uno, perfectamente señalizados, de manera que cada andarín puede emprender el tornaviaje al final de cada uno de ellos, estirando la excursión según la disposición de tiempo, ánimo, curiosidad o fuerzas. En cada uno de estos tramos se halla señalizado tanto el recorrido junto al río como el que lleva de retorno al principio del paseo. Bien es verdad que, a medida que el paseo se aleja del punto de partida, el camino aparece más comido por la maleza en algunos tramos y algo deshecho en algunos puntos.

 

Sendero señalizado "La Senda de los Pescadores", en las proximidades de Cuéllar. Río Cega. Segovia. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego
Sendero señalizado “La Senda de los Pescadores”, en las proximidades de Cuéllar. Río Cega. Segovia. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego

 

El río Cega nace en las laderas del Guadarrama para empeñarse pocos kilómetros después en atravesar un desierto auténtico aunque muy disimulado por los inmensos pinares que tapizan el centro y noroeste de la provincia de Segovia. De hecho, la existencia de esos pinares fue la respuesta pensada en torno al siglo XV para detener el avance constante de los arenales. En los caminos de vuelta hacia el punto de partida de la senda resulta evidente el mar de dunas formadas por la acción erosiva de los vientos, pero detenidas gracias a la tenacidad siempre sedienta de las raíces de los pinos. Si estos arenales pinariegos son verdaderos desiertos con vida propia gracias a la acción vivificante de los pinos, el vergel que se aprieta en la estrecha franja por la que discurre el Cega no es otra cosa que un oasis puesto en fila.

 

Sendero señalizado "La Senda de los Pescadores", en las proximidades de Cuéllar. Río Cega. Segovia. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego
Sendero señalizado “La Senda de los Pescadores”, en las proximidades de Cuéllar. Río Cega. Segovia. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego
Y uno de los goces que propicia el transito por este oasis es la abundancia es especies vegetales que se agolpan en tan poco espacio. Son tantas que identificarlas todas requiere de muchos conocimientos o una guía bien gorda. Así, a simple vista, apuntamos la presencia junto a la orilla de fresnos y alisos metiendo las raíces casi directamente en el agua. Algo más en segunda línea abundan los chopos, típico árbol de ribera que aparece ya con casi todas sus hojas pasando del ámbar al amarillo. Otro árbol típico de las riberas también presente es el sauce blanco. Más alejados de la primera línea de río destacan también la presencia de quejigos, especialmente en el primer tramo de la senda, y avellanos. Y sorprende encontrarse con abedules, más propios del curso alto de los ríos, o pinos silvestres, algo alejados de aquí de su hábitat serrano.
Pasarelas y escaleras acondicionan los tramos más escarpados del sendero señalizado "La Senda de los Pescadores", en las proximidades de Cuéllar. Río Cega. Segovia. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego
Pasarelas y escaleras acondicionan los tramos más escarpados del sendero señalizado “La Senda de los Pescadores”, en las proximidades de Cuéllar. Río Cega. Segovia. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego

 

Las citadas condiciones de suelo, humedad y luz favorecen también el desarrollo de un estrato arbustivo bastante amplio, generoso en cuanto a frutos a estas alturas del año, y voraz. No falta endrinos y majuelos, principales responsables de la maraña pinchuda que hace aconsejable recorrer la senda con pantalones largos. También llaman la atención, sobre todo en las zonas más sombrías, las especies trepadoras -hiedras, madreselvas, lúpulos- tapizando troncos vivos y muertos. Más alejados de la orillas, en los suelos del pinar o en las cuestas arenosas, prosperan cantuesos, tomillos, retamas y zarzamoras. Y allá donde pueden, helechos, muérdagos y esparragueras. 

 

Pasarela sobre el río Cega por la que discurre el sendero señalizado "La Senda de los Pescadores", en las proximidades de Cuéllar. Río Cega. Segovia. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego
Así aparecía en 2012 la pasarela sobre el río Cega en el sendero señalizado “La Senda de los Pescadores”, en las proximidades de Cuéllar. Río Cega. Segovia. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego

El catálogo de aves es también extenso y variable en función de la época del año, aunque siempre con especies asociadas tanto a la vegetación de ribera como a la del pinar: garzas reales, mirlos, lavandera blanca, petirrojo, martín pescador, rabilargo, pito real o pico picapinos, por citar algunas.

 

Extracción de resinas en el sendero señalizado "La Senda de los Pescadores", en las proximidades de Cuéllar. Río Cega. Segovia. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego
Extracción de resinas en el sendero señalizado “La Senda de los Pescadores”, en las proximidades de Cuéllar. Río Cega. Segovia. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego

 

Mapa de situación


Ver mapa más grande


EN MARCHA. La Senda de los Pescadores es una ruta señalizada por las orillas del río Cega. El inicio está en el puente Segoviano, en la A-601, a 3 km de Cuéllar en dirección a Segovia.

LA SENDA DE LOS PESCADORES. Sendero señalizado de pequeño recorrido (PR). Junto al puente Segoviano un panel informativo muestra un croquis con la longitud y trazado de cada uno de los siete tramos en que se divide el recorrido. En la actualidad, aparece transitable hasta la mitad del tramo 4 -a 3,5 km del inicio-. La falta de mantenimiento, que esta acabando con todas las pasarelas, escalinatas y barandillas que aportaban seguridad al recorrido, hacen que ya no sea recomendable para hacer con niños o por personas sin la preparación y equipo adecuado.
Como en cualquier recorrido senderista, es recomendable el calzado de montaña. También los pantalones largos que protegen de las picaduras, ortigas y zarzas.
INFORMACIÓN. Web: www.aytocuellar.es.
reserva-online.jpgDÓNDE DORMIR
 Aquí te presento dos sugerencias. Si no te convencen, utiliza el buscador de más abajo.

HOTEL RESTAURANTE FLORIDA. Autovia A601, Kilómetro 57, Cuéllar, Segovia. Funcional. Al lado de la autovía. Ofrece habitaciones con terraza amueblada y TV de pantalla plana. Las habitaciones tienen el suelo de madera y están equipadas con aire acondicionado y caja fuerte. Wifi gratis. floridaResérvalo aquí

CENTRO DE TURISMO RURAL TIRONTILLANA. En Medio 30, Dehesa Mayor, Segovia. Tiene capacidad de hasta 16 plazas y dispone de 8 amplias habitaciones, incluyendo una para personas con discapacidad que se encuentra en la planta baja. Además, cuenta con un salón social con chimenea. Dispone de calefacción, televisión y wi-fi. tirontillanaResérvalo aquí

¿NECESITAS OTRO TIPO DE ALOJAMIENTO? RESERVA AQUÍ TÚ HOTEL O CASA RURAL



Booking.com

Y así lo publicó EL NORTE DE CASTILLA

121026-Senda-pescadores-01
121026-Senda-pescadores-repor

 

Valora este artículo
More from Javier Prieto Gallego

Dos senderistas en el Camino a Santiago del Levante (Valladolid)

ASÍ VEO EL MUNDO/fotos de mi archivo  Uno de los trabajos que...
Leer más

5 Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *