La excusa del bacalao: un viaje a Valderas (León)

Plato típico. Bacalao al ajo arriero. Valderas. León. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego
El bacalao es uno de los platos tradicionales de la Cuaresma castellana. Así que hemos decidido ir a probarlo a uno de los lugares que se ha hecho famoso por la forma en que lo prepara: Valderas, un pueblo de Tierra de Campos. Para el postre te propongo también un sencillo paseo por los mismos derroteros que siguió en su momento el Tren Burra. Recuerda que reservar tus alojamientos a través de SIEMPRE DE PASO me ayuda a generar contenidos gratuitos de calidad para este blog.

Las calles de Valderas y el entorno terracampino, opciones para un paseo de invierno

 © Texto y fotografías: JAVIER PRIETO GALLEGO
 

El bacalao ha sido y sigue siendo un plato tradicional en la Cuaresma castellana. Pasados los excesos del Carnaval llega el tiempo de la purificación y el sacrificio. Cuarenta días de abstinencia carnal -se supone que en todos lo sentidos- que la tradición cristiana suplía con condumios de pescado. Así con esta excusa -aunque bien puede valer cualquier otra- emprendemos un viaje gastronómico hasta la localidad leonesa de Valderas, famosa desde hace décadas por un bacalao al ajo arriero que ha terminado por conocerse como bacalao al estilo Valderas.

Y como antes o después puede haber tiempo para hacer hambre o hacer la digestión dando un garbeo por el pueblo o alrededores vale la pena saber que Valderas pasó por momentos de gran importancia estratégica cuando, en el siglo XII, se luchaba contra el musulmán en las defensas del Cea y el Esla de cara a ganar, con el tiempo, la del Duero, más al sur. Uno de los episodios históricos más importantes y con mayor repercusión para sus habitantes acaeció en 1386 cuando el duque de Lancaster, en la lucha que emprendió para reivindicar su derecho al trono frente a los de Trastámara, se dirigió contra la localidad de Valderas, en su invasión de Castilla tras guerrear en Galicia y Portugal. Los de Valderas, viéndolas venir, prefirieron poner pies en polvorosa, no sin antes incendiar hasta las tejas para que el duque, en todo caso, sólo pudiera cargar sus cofres con la ceniza del desaguisado. Este gesto de desapego y rebeldía que dejó al duque con olor a chamusquina pero sin botín fue premiado más tarde por el monarca Juan I con una serie de privilegios y tratos de favor fiscales mediante los que los de Valderas consiguieron un cierto despegue económico.

Iglesia de San Juan. Valderas. León. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego
Iglesia de San Juan. Valderas. León. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego

Entre los empeños arquitectónicos que se vieron en el XIV estuvieron el de la reparación del recinto amurallado y el castillo, ambos nuevamente baqueteados durante los encontronazos nobiliarios que se vivieron a lo largo del XV.

De aquella cincha amurallada quedan las dos reliquias de sus puertas. La de Santiago, la más alejada del centro, conecta con la calle que lleva el nombre del castillo, de Altafría. Junto al Ayuntamiento, la de las Arrejas, del siglo XIV, muestra maneras del gótico mudéjar mientras enseña, emparedada, los restos de la reja de madera que cortaba el paso al invasor.

El origen de la tradición del bacalao en Valderas parece estar en el paso de los arrieros maragatos por estas tierras en sus viajes desde Galicia hacia Madrid. El bacalao llegaba al mercado de Valderas y, a cambio, los arrieros cargaban con vino y cereales.

Muy cerca del arco se alza la iglesia de San Juan del Mercado, con un retablo mayor del siglo XVII. Caminando en la otra dirección se alcanza el edificio del Ayuntamiento y la plaza del Generalísimo, porticada en una de sus aceras. De ella arranca, hacia el norte, la calle Alonso Castrillo, a la que se asoma más de un palacete señorial de los siglos XVII y XVIII. Al final de la calle se encuentra el santuario del Socorro. El interior guarda importantes obras de arte, y muchas más su Museo de Arte Sacro, lamentablemente sin horarios de visita establecidos. Sin salirse de esa zona, en la que se localiza el patrimonio monumental más interesante de Valderas, puede verse el palacete de los Cantarín Osorio y la plaza Mayor, en una de cuyas esquinas luce el antiguo Ayuntamiento, levantado en 1710 siguiendo unas trazas que recuerdan en mucho al de Astorga.

También queda ahí la monumental iglesia de Santa María. Merece mucho la pena su restaurado retablo mayor, del siglo XVI, o el singular Cristo de la Concha. Siguiendo desde aquí la calle Castillos hacia arriba se desemboca en el espigón sobre el que se alzan los restos maltratados del castillo.

Seminario de San Mateo. Valderas. León. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego
Seminario de San Mateo. Valderas. León. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego

Justo en el otro extremo de la población queda el seminario de San Mateo, levantado en el XVIII con el dinero que envió desde América fray Mateo de Panduro y Villafañe, natural de Valderas y obispo de La Paz, en Bolivia.

RUTA URBANA

Si lo prefieres, y para no perderte ninguno de sus rincones más notables, es posible realizar el recorrido por el casco urbano siguiendo la señalización de la ruta urbana monumental. En este caso, el recorrido comienza en el Seminario y continúa por el Monumento al Padre Isla, autor de la obra Fray Gerundio de Campazas, que vivió algún tiempo en la localidad. En la plaza Ramón y Cajal encontramos el palacio de los Marqueses de Valderas, prosigue hacia la Casa de los Arias, la plaza Mayor, el Santuario del Socorro, el Palacio de los Castrojanillos, la Casa de los Charro, la Casa de los Osorio, las ruinas del Castillo de Altafría, el Arco de las Arrejas, la plaza e iglesia de San Juan y finaliza en el Arco de Santiago.

Aquí puedes descargarte el plano urbano de esta ruta.

EN MARCHA. A Valderas puede llegarse desde Becilla de Valderaduey, por la VA-541, Villalpando o Valencia de Don Juan.

A PIE HASTA CAMPAZAS. Un agradable paseo puede llevar por caminos hasta Campazas siguiendo casi el mismo trazado del conocido como Tren Burra que unió Palanquinos y Medina de Rioseco. El inicio está en la carretera que enlaza con Villafer. Después de cruzar el río y dejar a un lado una carretera que sale por la derecha, hay que tomar el siguiente camino que salga por esa mano. El camino hacia Campazas -6 km- sigue bien marcado hasta una granja. Tras ella, se divide en dos. Hay que tomar el ramal derecho y bordear el alambrado monte del Duque hasta que el camino pase sobre el arroyo Semillana. Nada más pasarlo se gira de nuevo a la derecha, siguiendo en paralelo a él ya hasta Campazas.

Croquis del paseo entre Valderas y Campazas © Javier Prieto Gallego
Croquis del paseo entre Valderas y Campazas © Javier Prieto Gallego

DÓNDE COMER. Hay más, pero dos buenos sitios para disfrutar de un buen plato de bacalo al estilo Valderas son LOS GATITOS (Avenida Panduro 31, tel. +34 987 76 22 11) y también CASA ZOILO ( Plaza Ramon y Cajal 14 , tel. +34 987 76 31 06)

reserva-online.jpgDÓNDE DORMIR

¿Te apetece una escapada? Busca aquí tu alojamiento. Reservando aquí tu hotel o casa rural me ayudas a mantener este blog ¡Gracias!

(esto no tiene ninguna repercusión para ti en el precio).



Booking.com

La excusa del bacalao: un viaje a Valderas (León)
5 (100%) 5 votes
More from Javier Prieto Gallego

Especial ¡HOLA! VIAJES 2013

Ya está a la venta el especial VIAJES 2013 de la revista...
Read More

6 Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *