Un paseo en torno a Sedano con Delibes en la memoria (Burgos)

Molino y cascada junto al río Moradillo en Sedano. Burgos. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego
Molino y cascada junto al río Moradillo en Sedano. Burgos. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego
Fácil paseo senderista entre Sedano y Moradillo de Sedano (Burgos) con el recuerdo de Miguel Delibes en la memoria.

Páramos descarnados y románico deslumbrante en uno de los rincones más queridos por Miguel Delibes

© Texto y fotografías: Javier Prieto Gallego

[publicado en EL NORTE DE CASTILLA el 4 de abril de 2010, a las pocas semanas de la muerte del escritor Miguel Delibes]

Es como si al paisaje que rodea la localidad burgalesa de Sedano le faltara un no sé qué. Como si se le hubiera ido el alma. Como si estuviera triste y no pudiera llorar. Pero el caso es que ahí quedan sus laderas empinadas y yermas, escaleras hacia un páramo desarbolado y tomillero que huele, en realidad, a una cruda desnudez sin esperanzas. Y ahí quedan, también, sus casonas señoriales, sus balcones de madera, sus escudos nobiliarios, sus torreones altivos y un caserío que ahora parece más silencioso que nunca, como si levantar algo la voz fuera a romper el luto por el vecino al que todos miraban con cariño y respeto.

Necrópolis altomedieval e iglesia de Santa María en Sedano. Burgos. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego
Necrópolis altomedieval e iglesia de Santa María en Sedano. Burgos. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego

Sedano es cabeza de un amplio valle que tiene en el Ebro una de sus columnas vertebrales. Pero una columna tan intrincada y profunda que el resto del esqueleto está hecho de precipicios, vallejos retorcidos y parameras calizas. Es la piel cruda sobre la que se asientan un ramillete largo de poblaciones, tan diseminadas de norte a sur y de arriba abajo que a simple vista cuesta situarlas enlazadas por una misma capital. Por eso, antes que nada, conviene aterrizar en el Centro de Interpretación del Valle de Sedano Miguel Delibes, más que otra cosa para recopilar de un golpe las claves necesarias que hagan más eficaz cualquier merodeo por la zona. A vista de satélite sobre sus maquetas se aprecia mejor el revuelto de vallejos secundarios que conforman el principal, al tiempo que se pasa lista a las poblaciones que salpican su intrincada orografía y, también, a lo mucho que atesoran. A quienes acostumbran a ir de aquí para allá mirando detrás de cada piedra del camino les sonará, de sobra, la imagen de postal de la cascada que se despeña a los pies de Orbaneja del Castillo. Pero a lo mejor les sorprende la colección de megalitos que los hombres del Neolítico se trabajaron como titanes en lo que hoy son páramos descarnados y, hace mucho mucho más tiempo aún, el fondo de un mar cretácico que, al emerger, fue deshaciéndose como la espuma al albur de los vientos y el agua. Por eso estos mismos páramos pintan, en realidad, como una esponja de piedra que bebe cuanto le cae para formar bajo el subsuelo galerías insondables. Y si no, que se lo pregunten a quienes andan metidos en topografiar los 6.400 metros de galerías y sifones que tienen su ojo de aguas cristalinas en el Pozo Azul de la localidad de Covanera, una de las galerías subacuáticas más espectaculares del mundo, con un sifón de 5.160 metros, el más largo de Europa.

Palacio de los Bustillo. Localidad de Sedano. Burgos. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego
Palacio de los Bustillo. Localidad de Sedano. Burgos. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego

El paseo

Son diez los paseos señalizados que recoge un librito de los que venden en el Centro. En realidad, son muchos más los kilómetros de caminos y veredas marcadas de las que pueden disfrutarse en todo este entorno, buena parte de él acotado por los límites del Espacio Natural de las Hoces del Alto Ebro y Rudrón. Sin embargo, este paseo remembranzas por los paisajes que tan bien sintió y describió Miguel Delibes escoge el camino que por la orilla izquierda del río Moradillo une las localidades de Sedano y Moradillo de Sedano, un corto paseo sin señales, llano y sin complicaciones que estorben el barrunto de recuerdos, personajes inolvidables, diálogos memorables y reflexiones certeras que acuden al recuerdo de quien frecuentó, entre vez y vez, sus páginas.

El arranque del paseo parte de la iglesia de Santa María, levantada entre los siglos XVI al XVIII y con una notable portada renacentista. El espigón rocoso sobre el que se alza es también un buen balcón desde el que contemplar la vega del Moradillo, que se seguirá en adelante, y el barrio de Lagos, uno de los seis que forman el núcleo urbano.

Hacia él se dirige desde aquí el paseo. Para ello es preciso rodear por la parte baja la iglesia y salir de la pista de cemento hacia la mesetilla rocosa que semeja un puente piedra entre dos rellanos. De inmediato la pista se divide. El brazo izquierdo sube un repecho con pinares a un costado, mientras bordea el afloramiento rocoso en el que se descubren los restos de una necrópolis altomedieval con tumbas antropomorfas que podría fecharse en torno al siglo X. Pero es el brazo derecho del camino el que enfila hacia Lagos mientras discurre por una estrecha repisa pétrea que finaliza al alcanzar la vega del Moradillo. Ahí un pontón de cemento permite dirigirse hacia la población o acercarse a ver la espectacular cascada que corre por debajo de un estilizado puente medieval en el rincón donde ya casi no se tiene en pie un desvencijado molino harinero.

Pero el paseo prosigue sin cruzar el pontón, llega hasta arriba del puente y gira a la izquierda para discurrir río arriba en paralelo a la orilla y a la carretera que lo acompaña del otro lado. En seguida se alcanza un segundo molino y 700 metros más adelante una bifurcación en la que hay que continuar como se venía: paralelos al río y circunvalando las laderas relamidas de Loma Haedo.

Tímpano de la iglesia románica de San Esteban. Localidad de Moradillo de Sedano. Valle de Sedano. Burgos. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego
Tímpano de la iglesia románica de San Esteban. Localidad de Moradillo de Sedano. Valle de Sedano. Burgos. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego

Así se llega a Moradillo de Sedano en algo más de media hora donde, tras salir a la carretera, hay que localizar la subida que aúpa hasta el rellano de El Castro, donde mira los siglos la iglesia de San Esteban, uno de los mejores ejemplos del románico burgalés: pasma en ella tanto su elaborado tímpano –que puede verse desde el exterior-, como el capricho de una columna realizada en zigzag, única en su género, pero que sólo ven quienes tienen la fortuna de visitarla por dentro.

EN MARCHA. Hasta Sedano se puede llegar desde Burgos por la N-623 hacia Santander, tomando en el páramo de Masa el correspondiente desvío señalizado.
EL PASEO. Lineal, sin señalizar y de 4 kilómetros –ida- une Sedano y Moradillo por un camino. Puede recorrerse en una hora.
LAS VISITAS. En Sedano es de interés su arquitectura solariega, palacetes hidalgos como el de Los Bustillo, en el arranque de la carretera que va hacia Gredilla. En Moradillo es imprescindible asomarse al pórtico de la iglesia para admirar el tímpano.
EL CENTRO DE INTERPRETACIÓN. La mejor forma de conocer lo que ofrece esta amplia comarca es visitar el centro de interpretación que se localiza en el arranque de la carretera que se dirige hacia Burgos. Guarda un rincón dedicado a la memoria de Miguel Delibes. Tel. 947 15 03 11. Horario: martes-sábado, 10-14 y 16-19; domingo, 10-15.

 Plano del recorrido
Plano del paseo entre Sedano y Moradillo de Sedano. Burgos.
Plano del paseo entre Sedano y Moradillo de Sedano. Burgos.
Un paseo en torno a Sedano con Delibes en la memoria (Burgos)
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2 Comentarios

  • Hola Javier,
    El sendero que señalas esta bien, pero en mi opinión es más bonito el que va junto al rio en dirección a Covanera, que por cierto es donde daba algún paseo el Sr. Delibes, aunque en sus últimos años lo hacia por la carretera de Sedano a Covanera, que es donde tenia su casa y su pequeña choza de “aislamiento” donde escribía, estuve trabajando un año en Sedano y allí lo conocí.
    UN SALUDO

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