jueves, 24 de abril de 2014

Fuente de las Sirenas (Valladolid)


SIMPLEMENTE, LO QUE VEO/fotos de mi archivo
Fuente de las Sirenas. Concha Gay, 1996. Plaza Martí y Monsó. [Valladolid. Castilla y León. España, 2005 © Javier Prieto Gallego]. Puedes ver más fotografías de mi archivo en este enlace.


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miércoles, 23 de abril de 2014

Casa Museo de Cervantes (Valladolid)

Museo Casa Cervantes. Valladolid. Castilla y León. España © Javier Prieto Gallego
Museo Casa Cervantes. Valladolid. Castilla y León. España © Javier Prieto Gallego

© Texto y fotografías: Javier Prieto Gallego

La calle de Miguel Íscar es una calle surgida con la urbanización llevada a cabo en la segunda mitad del siglo XIX. De hecho, discurre con el mismo sentido y orientación que lo hizo con anterioridad el ramal meridional del río Esgueva, uno de los dos brazos en los que se dividía a su paso por la ciudad. Entre los muchos problemas que generaba este ramal justo en esta zona, conocida entonces como El Rastro de los Carneros, era el de los malos olores provenientes de los desperdicios que arrastraba su exiguo caudal, dado que a él se vertían los del matadero viejo, los del hospital de la Resurrección y los de una población cada vez más numerosa.

Por lo dicho queda claro que la casa que habitó Miguel de Cervantes cuando vino a vivir a Valladolid, hoy rehabilitada y convertida en museo, no se encontraba, precisamente, en la mejor zona de la ciudad. Más bien todo lo contrario, ya que por aquel entonces el río, que prácticamente pasaba ante la puerta de la casa ubicada extramuros de la ciudad, era ya foco de enfermedades, malos olores, mosquitos y repentinas riadas.




Museo Casa Cervantes. Valladolid. Castilla y León. España © Javier Prieto Gallego

Aunque Cervantes ya había estado con anterioridad en Valladolid, llegó para quedarse a vivir en ella en febrero de 1603, siguiendo la estela de una Corte recién instalada en la ciudad con el propósito de resolver en la Chancillería la acusación que se le hacía de haberse quedado con fondos públicos procedentes de su oficio como recaudador. Por desgracia para él, su estancia en la ciudad se vio acompañada de un extraño y conocido suceso que acabó con sus huesos en la cárcel. Tuvo lugar la noche del 27 de junio de 1605 cuando un caballero con fama de mujeriego y galanteador, Gaspar de Ezpeleta, se las tuvo de capa y espada con un desconocido que acabó por recibir una estocada de muerte. El asesino huyó enseguida mientras el caballero agonizó durante dos días. Avisada la justicia, tomó ésta declaración a testigos y vecinos, de manera que se evidenció que en la casa del escritor, que convivía con cuatro mujeres de su misma familia, se recibían con frecuencia las visitas de caballeros de distinta y, a veces, dudosa condición, incluido el propio Gaspar de Ezpeleta. Se dio entonces por sentado que el asesino tenía, por fuerza, que haber salido de aquella casa y, a falta de otros sospechosos, se mandó detener al escritor, su familia y algún vecino hasta que terminó por aclararse el episodio, conocido como El proceso de Ezpeleta, y fueron puestos en libertad. Cuando la Corte salió camino de Madrid también lo hicieron el escritor y su familia.

Durante su estancia en Valladolid Miguel de Cervantes, que ya había escrito la primera parte de El Quijote, continuó su actividad literaria, escribiendo varias de sus Novelas Ejemplares, como El casamiento engañoso, El coloquio de los perros o El licenciado Vidriera. No es así raro que la ciudad aparezca reflejada en varias de ellas.

 
Museo Casa Cervantes. Valladolid. Castilla y León. España © Javier Prieto Gallego


No solo está probado que el escritor y su familia residieron en las casas que hoy conforman este museo, sino que de todas las que se enseñan en España ésta es la única residencia en la que puede asegurarse que vivió Cervantes. Si bien, como es lógico, ha sufrido algunas modificaciones con el paso de los siglos, su interior alberga una recreación del ambiente que rodeó al escritor en aquella vivienda, y puede visitarse su escritorio, el dormitorio, la cocina, el estrado en el que las señoras de la casa recibían a las visitas. Además, alberga una valiosa bilbioteca cervantina y es sede de la Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción.   

Datos prácticos: Calle del Rastro s/n, 47001 Valladolid; Tel. 983 30 88 10. Horario: martes a sábado de 9:30 a 15:00 h. Domingos y festivos de 10:00 a 15:00 h. Cerrado todos los lunes del año y los festivos 1 y 6 de enero, 1 de mayo, 24, 25 y 31 de diciembre y un festivo local. Web: museocasacervantes.mcu.es.



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martes, 22 de abril de 2014

Un león en la fachada de la Casa Mantilla (Valladolid)

SIMPLEMENTE, LO QUE VEO/fotos de mi archivo
En la confluencia de la calle Miguel Íscar con el arranque de la Acera de Recoletos se alza uno de los edificios más representativos del Valladolid burgués surgido a finales del siglo XIX: la Casa Mantilla. [Foto: Detalle de la fachada de la Casa Mantilla. Valladolid. Castilla y León. España, 2005 © Javier Prieto Gallego]. Puedes ver más fotografías de mi archivo en este enlace.


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lunes, 21 de abril de 2014

Interior de la Casa Luelmo (Valladolid)

SIMPLEMENTE, LO QUE VEO/fotos de mi archivo
La Casa Luelmo es un edificio singular de Valladolid. Construida a principios del siglo XX como una residencia de verano alejada de la ciudad, se encuentra en la actualidad plenamente integrada en su casco urbano. Tras una profunda remodelación, hoy acoge la sede de la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León. [Foto: Interior de la Casa Luelmo, Sede de la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León. Valladolid. Castilla y León. España, 2007©. Javier Prieto Gallego. Puedes ver más fotografías de mi archivo en este enlace.

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domingo, 20 de abril de 2014

Una pieza de Mila González (Valladolid)

SIMPLEMENTE, LO QUE VEO/fotos de mi archivo 
Por encargo de El País, realicé en el año 2007 una visita al taller de la diseñadora Mila González en Valladolid. Esta es una de las imágenes del proceso de elaboración de una de sus piezas. [Valladolid. Castilla y León. España, 2007 © Javier Prieto Gallego]. Puedes ver más fotografías de mi archivo en este enlace.



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sábado, 19 de abril de 2014

Nubes sobre el valle del Jerte (Cáceres)

Nubes sobre la localidad de Rebollar. Abajo Valdastillas. Valle del Jerte. Extremadura. España.
SIMPLEMENTE, LO QUE VEO/fotos de mi archivo
Nubes sobre la localidad de Rebollar. Abajo Valdastillas. Valle del Jerte. Extremadura. España, 2007 © Javier Prieto Gallego. Puedes ver más fotografías de mi archivo en este enlace.

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viernes, 18 de abril de 2014

Seis ideas para disfrutar en el puente de mayo

MENÚ DE PRIMAVERA 
Seis ideas para disfrutar en el puente de mayo
Encinas y campos en flor jalonan todo el camino hacia la fábrica de harinas de la localidad de Gema de Yeltes. Salamanca. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego
Encinas y campos en flor jalonan todo el camino hacia la fábrica de harinas de la localidad de Gema de Yeltes. Salamanca. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego


© Texto y fotografías: JAVIER PRIETO GALLEGO

Con la primavera recién estrenada son muchos los lugares que se muestran en un momento ideal para el disfrute. El campo comienza a desperezarse del letargo invernal y, con una poco de suerte, a primeros de mayo las praderas se habrán convertido en auténticas alfombras de lujo, con todo su catálogo floral al descubierto. Es el mejor momento, por ejemplo, para senderear por las dehesas o buscar cascadas hasta las que llegue el agua de los deshielos o chaparrones primaverales. Es, también, un buen momento para una rápida escapada a ese monumento que tenemos apuntado en la libreta desde hace tiempo o ese pueblo con encanto que nos han recomendado. ¡Buen provecho y feliz puente! 

01- EL MOLINO DE GEMA. Tres bellos kilómetros entre dehesas separan la localidad salmantina de Gema de un molino harinero junto al Huebra, a punto de venirse al suelo para siempre. En su momento fue el orgullo de toda la zona. Tres plantas y un equipamiento de última generación movido por las aguas del río, primero, y de la electricidad, después. Tanta era su actividad que a su alrededor creció un pequeño poblado en el que se localizaban las viviendas de los capataces y obreros. Hoy todo aquello es un cúmulo de ruinas -con el poder de evocación de las mejores ruinas, las vividas- hasta las que merece la pena pasear por varios motivos: uno, por saciar la curiosidad de quien guste descubrir cómo era la vida cotidiana en otros tiempos; otro, porque el rincón del río en el que se levanta el molino es, pasados su época de esplendor y ajetreos fabriles, un remanso de paz con alto valor ecológico frecuentado, incluso, hasta por la esquiva cigüeña negra. 

Ecina centenaria cerca de la localidad de Gema de Yeltes. Salamanca. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego
Ecina centenaria cerca de la localidad de Gema de Yeltes. Salamanca. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego

El paseo hasta el molino puede comenzarse en Yecla de Yeltes, donde existe un panel informativo y una flecha que encamina los primeros pasos hasta enlazar con la carretera que lleva a Gema en tres kilómetros. Pero también puede empezarse en Gema y recorrer desde aquí los tres kilómetros que llevan hasta la fábrica de harinas. Aunque se ven restos de una antigua señalización, con balizas verdes y blancas, esta no aparece en todos los cruces. De todas formas, hay que seguir siempre el camino más ancho y marcado. Incluso hay tramos en los que aún perduran restos del empedrado que permitía el tránsito de carros cargados sin que se atoraran en el barro. Desde Gema son tres kilómetros muy fáciles, sin desniveles, que pueden recorrerse con niños en algo más de media hora atravesando un hermoso paisaje adehesado. La vuelta se realiza por el mismo camino.

02- CASCADA DEL CAOZO. Un viaje al valle del Jerte no tiene porque ser solo para disfrutar de los cerezos en flor, aunque también. Es más, el Jerte cuenta con un elevado número de propuestas senderistas perfectas para disfrutar en cualquier época del año. En primavera, por ejemplo, la cascada del Caozo puede ser una excelente opción. Se localiza en los alrededores de Valdastillas y, aunque puede llegarse en cinco minutos andando desde donde se dejan los vehículos, en la carretera que une Valdastillas y Piornal, mucho más recomendable es hacerse el sendero señalizado SL-CC32. Son 7 kilómetros de recorrido circular que pueden andarse en unas tres horas. El paseo parte de la localidad de Valdastillas, al final de la calle Piscina, para dirigirse hacia la garganta Bonal y remontar hacia la cascada entre bancales de olivo y cerezos. El regreso se hace por la otra orilla.

Cascada del Caozo. Valdastillas. Valle del Jerte. Fiesta del Cerezo. Extremadura. España. © Javier Prieto Gallego
Cascada del Caozo. Valdastillas. Valle del Jerte. Extremadura. España. © Javier Prieto Gallego  
 
03- ROBLE DE LA SOLANA. Antes de alcanzar la localidad cacereña de Barrado, que se localiza a caballo de los valles del Jerte y La Vera, aparece, en lo alto del puerto del Rabanillo, la pista forestal señalizada que conduce hasta el roble de La Solana, uno de los árboles monumentales de Extremadura al que se le estiman una edad de 300 años y una altura de 20 metros. El primer kilómetro y medio discurre por el interior del robledal hasta alcanzar una cancela. Los tres kilómetros que restan hasta el árbol corren a media ladera brindando unas espectaculares vistas del valle donde se enclava Barrado. Ya en coche, la visita puede rematarse en Barrado. El encanto del casco urbano de esta localidad puede disfrutarse paseando por la calle Real, donde aún quedan varios ejemplos de arquitectura tradicional y algunos dinteles con curiosas inscripciones. Su iglesia de San Sebastián es del XVII. En la periferia quedan la ermita del Cristo, de estilo mudéjar, y la del Viso. Al norte de la población, sobre el arroyo del Obispo, puede visitarse a pie el paraje natural de Las Camellas.

12/09/2007. Árbol Singular de La Solana. Roble de unos 300 años de edad. Localidad de Barrado. Valle del Jerte. Fiesta del Cerezo. Extremadura. España. © Javier Prieto Gallego
Árbol Singular de La Solana. Roble de unos 300 años de edad. Localidad de Barrado. Valle del Jerte. Extremadura. España. © Javier Prieto Gallego

 04- BALCONES AL DUERO. El último tramo del río Duero a su paso por la provincia salmantina es un acantilado continuo: kilómetros y kilómetros de precipicios sin fin que los consecutivos represamientos del río, al elevar su nivel, convirtieron en un río "sin orillas". Es decir, que ni las cabras se atreven a bajar a echar un trago. Antaño, antes de que se construyeran los embalses, al menos existían "pasos", estrechas riberas por las que, mal que bien, se desenvolvía la economía del estraperlo. Pero desde que los embalses elevaron el nivel del agua encañonando el río, asomarse a los precipicios por las bravas para contemplar su tránsito es una actividad de alto riesgo. Por suerte, quien quiera saciar su curiosidad y disfrutar de un espectáculo paisajístico sin igual tiene un rosario de miradores acondicionados en lugar "ad hoc" para este propósito que, además de permitir asomarse sin peligro, instruyen a través de carteles sobre los usos que los hombres dieron al río en esos lugares en otras épocas. 

Puede empezarse, por ejemplo, en Vilvestre, localidad famosa por su rollo jurisdiccional de filigranas góticas. En la subida hacia el castillo una calle encarrila hacia El Reventón de la Barca, un mirador de nueva construcción en el que se aprende sobre la importancia de las barcas para comunicar, en tiempos ya lejanos, ambas orillas. Saucelle tiene también su salto de agua y su larga ristra de miradores. Al de Las Janas se llega siguiendo las indicaciones en la salida hacia Portugal. Algo más abajo se localiza el mirador del Salto. La conexión entre Saucelle e Hinojosa de Duero por la SA-330 es de las que quedan grabadas en la memoria: curvas y contracurvas sortean los abismos inesperados por los que se hunde, en esta ocasión, el río Huebra. Sin quitamiedos que estorben la vista sobre las profundidades ni amortigüen el más mínimo despiste, la carretera, bordeada de chumberas y rocas desprendidas de las alturas, esquiva precipicio tras precipicio hasta alcanzar las honduras del puente del Puerto de la Molinera. Después acomete la corta remontada que lleva hasta el mirador que se asoma al chorro desbocado del Cachón de Camaces

Muy cerca de Hinojosa, pero en la carretera que baja hacia el salto de Saucelle, se localiza el mirador del Contrabando, con catalejo incluido para atisbar los recovecos por los que se desarrollaba esta práctica, común en el pasado a toda la franja fronteriza hispano portuguesa. Por muy harto que se esté de curvas y balcones no debería pasarse por alto –nunca mejor dicho- el mirador de Mafeito. Hasta él acerca una pista de tierra que arranca de la carretera que enlaza La Fregeneda con Portugal. En pocos lugares se aprecia mejor el mosaico de bancales, ordenados olivares y viñedos que se descuelgan por las abruptas laderas portuguesas. INFORMACIÓN. Parque natural Arribes del Duero: www.patrimonionatural.org. Diputación de Salamanca: www.lasalina.es/turismo.

El mirador de Mafeito se asoma a los últimos kilómetros del Duero antes de pasar a Portugal. Salamanca. Castilla y León. España © Javier Prieto Gallego
El mirador de Mafeito se asoma a los últimos kilómetros del Duero antes de pasar a Portugal. Salamanca. Castilla y León. España © Javier Prieto Gallego 

 05- LA SENDA DE LOS ALMENDROS. La floración del almendro es una de las señales más reconocibles para saber que el invierno ha llegado a su fin. En la provincia de Valladolid, un sendero señalizado dentro del único espacio natural protegido de esta provincia, lleva este nombre: la Senda de los Almendros. Es fácil de hacer y cuenta con el atractivo añadido de que arranca y regresa a la Casa del Parque, con lo que el paseo puede complementarse con una didáctica visita al centro. Desde él, además, es posible observar con prismáticos la ajetreada actividad ornitológica que pulula junto a las riberas del Duero a su paso por la localidad de Castronuño. Tiene una longitud de unos 4 km que pueden hacerse en unas dos horas, escasa dificultad y un par de repechos cortos pero algo fuertes. Comparte señalización con el GR.14 hasta alcanzar el arroyo Mucientes. INFORMACIÓN. Casa de la Reserva Natural de Castronuño-Vega del Duero, tel. 983 86 62 15. 

06- MONASTERIO DE EL PALANCAR. En las guías aparece como “el monasterio más pequeño del mundo” pero, si no lo es, poco le falta: todo el convento, con sus celdas, cocina, iglesia y hasta claustro caben en 72 metros cuadrados; todo un ejemplo de organización y maneras. Una de las primeras obras fundacionales del asceta san Pedro de Alcántara pone las pautas de lo que sería la reforma franciscana. Tal como él mismo dejó escrito, el Conventito, como también se conoce, está hecho “con materiales sencillos, piedra sin labrar y madera tosca y sin cepillar”. Las dimensiones de las celdas son las justas para que una persona tumbada pueda dormir sobre la piedra. Más asombra aún, si cabe, la propia celda del santo: el hueco de una escalera de apenas un metro de alto por tres de ancho. Ahí se introducía cada noche un hombre de 1'90 metros de altura para descansar dos horas y media sentado, apoyando la cabeza en un trozo de madera. INFORMACIÓN. Convento de El Palancar: tel. 927 19 20 23. Se visita por turnos cada 45 minutos.

 

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